María del Carmen Aranda y su crítica social en "Las Ventanas del Mundo"
En un tono imperioso y alarmante
María del Carmen Aranda, narradora madrileña, autora de
“Flores entre escombros”,
“La quinta clave”, y de la novela que nos ocupa
“Las Ventanas del Mundo”.
Nos remite con gran audacia literaria a un orbe hipotético. Un ilusorio
mañana en el cual propone mediante las herramientas facilitadas por la
ciencia ficción, las probables consecuencias, marchas y contramarchas de
un planeta dividido que protege en el fondo una gran verdad digna de
tomarse en cuenta.
1. ¿Qué pretende mostrar el libro “Las ventanas del Mundo” a la humanidad?
A lo largo de la historia nos hemos conceptuado como reyes de la
creación. Nos hemos creído seres perfectos dotados de alma e
inteligencia, creados a la imagen y semejanza de un ser Divino Superior,
y ello nos ha condicionado a sobrevalorarnos perdiendo la perspectiva
de una realidad. La realidad de un ser que vive en un pequeño planeta
que gira entre miles de millones de estrellas, en un Universo en
continua expansión; somos la pequeña hormiga del Universo impregnados de
una inmensa ignorancia con respecto a nosotros mismos.
Unos pocos, los hábiles manipuladores, poseen el poder obtenido del
conocimiento y con ese poder juegan con la vida de millones de personas
sometidas a una manipulación tanto a nivel físico como mental y
espiritual, cuyo objetivo es la anulación de la reflexión y el
pensamiento.
Como dijo Francis Bacon, Filósofo y político inglés del siglo
XVI, el conocimiento es poder.
“Las Ventanas del Mundo” es un libro con muchos
interrogantes que pretende abrir la brecha a esta reflexión y
replantearnos nuestras decisiones; cada acto que realicemos hoy, tendrá
una repercusión mañana.
2. ¿Por qué los primeros capítulos de la novela poseen un acento ecológico y nostálgico?
Tengo recuerdos muy bonitos de cuando era niña. Paseos sobre el lago
helado de Biel / Bienne (Suiza), las excursiones de fin de semana con
mi familia al río y piscinas naturales que había en la sierra de Madrid
cuyo agua era cristalina y fresca; aún incluso recuerdo el olor de las
amapolas y margaritas silvestres del campo en primavera y los juegos con
mis amigos en la calle.
En el verano viajábamos a la playa, un lugar donde los árboles
adornaban la estrecha carretera con sus hojas verdes y frutos, hasta
alcanzar la fina arena y ese mar que menciono en el libro, ese es mi
mar, un lugar tranquilo y lleno de vida donde el sol te sonríe cada
amanecer y la luna en las claras noches.
Pensando en aquellos años y analizando la situación actual, fui
relatando como me sentía y cómo se siente mucha gente ante una
degradación continua de la naturaleza: satélites basura rodeando nuestro
planeta, sopa plástica en nuestros mares, ríos contaminados por
vertidos tóxicos, residuos radiactivos, alimentación manipulada,
pesticidas y un largo e interminable etc, etc… de actividades que
realizamos y productos que utilizamos que dañan y minan nuestra
naturaleza y que sin duda, puede originar una crisis mundial ya que los
recursos naturales son limitados.
Sentí en el momento de escribir el libro que debía hacer una crítica
social, pues como individuo, debemos responsabilizarnos de cada uno de
nuestros actos y no olvidarnos de la verdadera esencia del ser humano
como parte integral de la tierra.
Nosotros somos ella y si ella enferma, nosotros enfermaremos con ella.
3. Una agudeza mental y un excelente criterio se observa
cuando en el capítulo “Inicio de una Crisis” propone la frase «Dinero»,
el «Consumo» y el «Estatus». Son como la santísima trinidad del hombre
moderno, aunque en esencia describe un triunvirato. ¿De dónde surgió
dicha analogía?
Vivimos en un mundo preocupados por el crecimiento económico
continuo, por un consumo constante de productos que nos entran por los
ojos para muchas veces ni siquiera utilizarlo, pero lo compramos sólo
por el hecho de consumir; la obsolescencia programada, comprar y tirar,
comprar y tirar y por último la figuración social del tanto tienes tanto
vales y… ojo, si te sales de esta ideología, serás la oveja negra del
rebaño, el loco insatisfecho e ingrato que no sabe apreciar el progreso y
el ficticio bienestar que nos venden a cambio de otros favores que no
nos mencionan.
Debido a las nuevas tecnologías, vamos avanzando hacia la NO cultura
Universal, hecho que interesa a unos cuantos Homo- sapiens para poder
conducir los rebaños a sus pastos. Sin duda es el triunvirato no
tangible de la era moderna.
4. ¿Cuál es la causa que la voz omnisciente del libro se
transforma en un personaje: Magali Randa después de un largo preámbulo
de cuatro capítulos?
En mi opinión, en cada libro el autor entrega una parte de él mismo, una parte de su alma.
Magali Randa es una parte de mí que se plantea su vida en la
realidad de su presente viendo la precariedad en la que la sociedad está
sometida y un nuevo mundo más sencillo y vital. Un lugar donde el
respeto y comprensión hacia sus semejantes sea la base de su sociedad
aprovechando todos los recursos naturales que la naturaleza le ofrece.
Luchará y defenderá el amor por un hombre a pesar de no compartir sus
creencias, apostará con su propia vida por la amistad y conseguirá
cambiar el futuro gracias a su tenacidad y convicción.
5. En el libro se establece un mundo dividido en dos, cuyos
segmentos diagonalmente opuestos apuestan por difundir la idiosincrasia
de su hábitat. Uno basado en el desarrollo tecnológico mientras que el
segundo Toekom alude al enriquecimiento del alma humana. ¿Es acaso una
elucubración arrojada de lo que podría vivirse en el futuro de la
humanidad?
Sí, es muy factible. Cada día nos hacemos preguntas. ¿Nos merece la pena vivir esclavos de la tecnología?
Ustedes pueden hacer una prueba; busquen un campo que tenga flores o
simplemente hierba fresca e intenten dar un paseo entre ellas, en
silencio, escuchando sólo su respiración, huelan esas flores y observen
sus pasos; transcurrido un corto tiempo recuerden esa vivencia y díganme
cuál ha sido su sensación, seguramente aparecerá una sonrisa en su
rostro.
Ahora cojan su teléfono móvil, busquen un campo que tengan en su
ciudad y naveguen en él a través de su pantalla, seguramente obtendrán
mucha más información, pero al recordarlo no sentirán esa sensación
placentera de paz, ese enriquecimiento del alma y por consiguiente
tampoco una sonrisa en su rostro.
El tiempo, nuestro tiempo se va, se evapora y es muy probable que un
día tengamos que decidir de qué manera queremos vivir, replanteándonos
muchas cuestiones que ahora mismo las damos por sentadas.
6. ¿Frente a un mundo tecnificado y digital cuaél sería el
mensaje para aquellos que reciben la evolución de las ciencias aplicadas
de manera indefensa?
Debemos continuar en el avanzar del conocimiento y ello lo
conseguíos mediante la investigación, desarrollo y la aplicación de las
ciencias, pero este es un avance tecnológico, por lo que a la vez que
avanzamos tecnológicamente también deberíamos avanzar en el conocimiento
de nosotros mismos, descubrir el gran potencial que cada persona lleva
en su interior, del poder de la mente y del pensamiento.
En palabras de B. Houssay, Premio Nobel de Medicina, “no hay ciencia
aplicada sin ciencia que aplicar”. La inversión en ciencia básica es
inversión en conocimiento que repercute en toda la sociedad, contribuye
al progreso de la humanidad y posibilita la realización de ciencia
aplicada.
7. Tomar la ciencia ficción como una herramienta de un
probable futuro conmina a pensar que el hombre por el hombre se
extinguirá?
Bueno… yo no lo creo ya que el hombre ha conseguido recursos para su
supervivencia. Otra cosa es la extinción de la vida en la Tierra.
El reconocido científico Stephen Hawking durante una entrevista
concedida al programa científico ‘Live from Space’, comentó: “si la
especie humana quiere sobrevivir más allá de los próximos 100 años, es
imperativo que atraviese la negrura del espacio para colonizar nuevos
mundos a través del cosmos”.
Podríamos por tanto hablar de asentamientos en la Luna, Marte y quizás otros planetas que aún no hayan sido descubiertos.
8. ¿María del Carmen Aranda cuántas ventanas más tendrá que abrir en textos futuros para cumplir sus objetivos?
Uy… aún me quedan muchas ventanas por abrir, mucho camino que recorrer y muchas cosas por descubrir y aprender.
El ir alcanzando pequeños objetivos para ir avanzando me llena de satisfacción, una satisfacción que espero sea inagotable.
9. Tus palabras finales tanto para los lectores latinoamericanos como los europeos.
Les diría que lean, sueñen e imaginen porque en la lectura
encontrarán la sabiduría, en el sueño la felicidad y en la imaginación
el progreso. Dedicar unos minutos a la reflexión invita a despertar la
mente y por supuesto que amen y cuiden la naturaleza y el medio
ambiente; cada palmo de tierra y aire es una parte de nosotros. Y les
haría una pregunta ¿Creen ustedes que todo lo ocurre en nuestras vidas
es por casualidad?
Desde este pequeño rincón del Universo les envío a todos los
lectores un abrazo de luz y por supuesto a ustedes mi gratitud por esta
entrañable entrevista.